La creación de Mercosur en 1991 y la fortísima inversión española en Brasil (España es el segundo mayor inversor extranjero, sólo superado por EE.UU.) han sido dos factores que han contribuido decisivamente en la difusión y enseñanza de la lengua y la cultura en español en este país de más de 190 millones de habitantes.
La promulgación el 7 de julio de 2005 de la Ley Federal 11.161, por la que se establece la obligatoriedad de la enseñanza de la lengua española como materia optativa para todas las escuelas de enseñanza media del país, se convierte en una oportunidad única para la enseñanza y difusión del español en Brasil.
Sin embargo, la aplicación y/o el cumplimiento de la Ley está siendo frenada por algunos obstáculos, entre ellos, la carencia de un número suficiente de profesores de español para hacer frente a la población estudiantil brasileña. Es más, como se indica en un informe elaborado por la Consejería de Educación del Ministerio de Educación, se estima que, entre la red pública no universitaria y la red privada, cerca de 6.600 profesores estarían impartiendo español a un número de estudiantes que podría superar el millón. Por tanto –y ciñéndonos a los datos censales oficiales- para atender a sus once millones de alumnos de enseñanza media, en este momento Brasil debería contar con aproximadamente 25.000 profesores de español más.